Existe una importante correlación entre ambos. Cuando vi cuánto me habían deducido de impuestos en mi asignación de beca, me quise morir. Dicen que en marzo me regresarán mi dinero cuando declare impuestos. Como podrán imaginarse, ya estoy inscrita en un curso gratuito para aprender a llenar mi declaración canadiense de impuestos, considerando que esa devolución será equivalente a mi viaje redondo a México y tres pagos de mi seguro médico canadiense (¡no es gratis! ¿sabían que no es gratis? ¡Yo tampoco!). Sumando ambas sorpresas (seguro médico y deducción de impuestos) a la sorpresa de que en mi residencia tienen menos habilidad para recibir paquetería de UPS que un topo en noche de invierno, podrán imaginar que el revisar mi buzón en las mañanas se ha convertido en una parte estresante de mi rutina.
En este país tan lejos de Dios y tan cerca del polo norte, el sol sale a las 7:30 (relativamente razonable) y se pone a las 4:30 (WTF). Esto ha causado dos efectos nocivos en mí. En primera, cuando abro los ojos y veo oscurito asumo que son como las 7 a.m. y sigo durmiendo, con el consiguiente resultado de levantarme a las 11 a.m. este fin de semana. Segundo efecto, salir a las 5 de mi casa es equivalente a salir de noche. Quienes me conocen saben que salir sola de noche me pone los pelos de punta, así que mi día hábil se ha reducido a unas cinco horas. Ah, y para agregar a la emoción de las noches tempranas: hay un bosque gigantesco entre el campus de UBC y el resto de la ciudad, y como los canadienses son intensitos en eso de cuidar los bosques, no han instalado postes eléctricos en el camino del bosque. Uno sabe que está viviendo en un país surrealista cuando ha realizado un viaje en camión que durante cinco minutos involucró obscuridad total. A las cinco de la tarde.
En cuanto a artes culinarias, este fin de semana enfrenté un fracaso y un triunfo, lo que en promedio implica que sigo igual. Intenté hacer unas deliciosas enchiladas y debo lanzarme un guayabazo propio al decir que la salsa me quedó tal y como la hacía mi abuelita. Las malas noticias son que en esta ciudad propiedad de China las tortillas de maíz son correosas y duras (¡malas tortillas! ¡malas!), y por más circo que hice, las enchiladas 1) se trozaron cuando las doré en la sartén, y 2) se pusieron duras cuando las serví. Soy una verguenza de mexicana. Sin embargo, ayer hice un pollo a la mostaza con verduras asaditas y pasta en salsa de pimientos morrones que me hizo considerar dejar el doctorado y abrir un restaurante.
Por cierto, es necesario hacer una corrección a mi blog anterior. Mi mamá sí contribuyó a mi proceso de aprendizaje en la cocina. Gracias a Skype(c) mi mamá ha supervisado algunos de mis platillos observándome vía webcam. Pero aguas en caso de que quieran reproducir estas prácticas, porque más de una vez (tal vez más de tres veces) se me ha caído el caldo a la alfombra cuando le enseño a mi mamá el contenido de la cacerola. Nota mental: comprar detergente de alfombras. Y rezar otra novena a San Judas.
Gracias a un contribuyente de mi blog anterior que me informó que (tal vez, sólo tal vez) en su línea ascendente paterna haya zambos. El afortunado participante recibirá un obsequio de este país de días cortos y abundantes chinos. A los demás, sigo esperando a que alguien me notifique qué es o de dónde salió.
Y aquí es donde los mexicanos nos reímos del resto del mundo por no tener idea alguna sobre México (o Latinoamérica para el caso). En las últimas semanas he recibido los siguientes comentarios/preguntas:
- Del Medio Oriente: En Latinoamérica se habla latín, ¿no? ¿Qué el latín y el español no son lo mismo?
- De Canadá: Bueno, tú que vienes de un país en Centroamérica (sí, se refería a México).
- De Estados Unidos: ¿El refrigerador en tu casa en México también tiene repisas intermedias como el mío?
- De Italia: ¿Qué no todos los mexicanos hablan inglés? Pero están pegados a EE.UU...
- De India: ¿A poco hablas el mismo idioma que esa chica de Chile? ¿Las dos hablan mexicano?
- Nuevamente del Medio Oriente: Mira, esta pieza de Ukulele la interpreta un mexicano (mientras me muestran un hawaiiano de 250 kg, con todo y camisa floreada).
- De país no identificado, pero probablemente del G7 (perdonen la cita en inglés pero necesito capturar el modito en que se me preguntó) So, do you also have like a president and stuff?
Vuelo a Canadá: 7,000 pesos. Gastos de instalación: 30,000 pesos. Que me pregunten si tenemos así como que un presidente (and stuff): no tiene precio. Ah, y por si el prejuicio no fuera suficiente, mi bolsa de totopos de maíz tiene la foto de un cactus con un paisaje desértico al fondo. Al parecer México es un desierto continuo lleno de hawaiianos obesos que hablan mexicano/latín e inglés. Qué lejos estoy de la tierra donde nací...
Monday, November 16, 2009
Wednesday, November 11, 2009
... And I'm back
El tiempo que dejé de postear es directamente proporcional al incremento en la severidad de mis condiciones académicas de vida. Es decir, me über-reprobaron en Macro. Fuera del terror que eso me causó, y el ataque de ira existencial contra los seres humanos que me rodean y que NO quisieron hacer un grupo de estudio conmigo (incluyendo el que se rasca la cabeza en un promedio de una vez cada medio minuto, con varianza creciente respecto del frío en el salón), creo que lo he tomado con bastante sabiduría y voluntad de crecer como ser humano. Traducción: no estuve TAN lejos de la media.
Numerosos profetas han anunciado diversos signos del advenimiento del fin. Debo notificarles que ocurrió una de las señales del fin de nuestros tiempos: aprendí a cocinar. Por alguna razón que no puede ser descrita con bases racionales, aprendí a cocinar MUY bien. He recibido toda clase de halagos respecto de mi cocina, incluyendo un iraní acostumbrado a comer kashk e-bademjan (no, no quieren saber lo que eso es, créanme). Aquí es donde mi mamá se estira en su silla y dice que todo lo aprendí de ella jaja pero debo decir que los que me enseñaron los básicos para agarrar vuelo fueron Alejandra y Tyler (gracias por la paciencia, gracias gracias, especialmente cuando le vacié todo el paquete de sal a las enchiladas). El domingo pasado asistí a un potluck internacional (básicamente es una comida de "traje" donde cada quien trajo comida de su país, o al menos eso fingió), y recibí hartos muchos (sic.) halagos para mis chilaquiles y mi pollo en salsa de frijoles. Los chilaquiles, por supuesto, se me apelmazaron porque me rehusé a salir de mi casa sin haberlos terminado. Afortunadamente nadie sabía cómo se ven en la vida real, así que no hubo quejas. Y al final no hubiera sido una fiesta valeriesca si no hubiera comido como todos los puercos que alguna vez han poblado la tierra. Comí hasta que mi ombligo cambió de forma y consistencia. Comí hasta que olía a pastel de chocolate desde las uñas hasta las orejas. Y luego seguí comiendo. Delicioso.
Por cierto, he recibido en adopción forzosa una berenjena. Jamás en mi sano juicio compraría una berenjena por voluntad propia. Pero aparentemente no todos tienen el mismo sano juicio que mi mamá me inculcó (mamá, aquí es donde te vuelves a estirar en tu silla). Así que googleé algunas maneras de hacer la berenjena. Creo que todo saldrá bien con aceite de oliva, un poco de cebolla y jitomate y una novena a San Judas.
En fin, por si se lo preguntaban, los árboles pasaron de ser hermosos rojos (cfr. fotos de Facebook de Valeria) a árboles pelones. El paisaje de todas maneras sigue siendo bonito porque de vez en cuando hay unos que están todavía indecisos entre ponerse todos rojos y quedarse pelones o seguir siendo amarillos. Por otra parte, descubrí que los del pronóstico del clima juega todos los días a un divertido juego llamado "hagamos mensa a Valeria", y siempre anuncian que en [llene el espacio en blanco con el periodo de su preferencia] va a nevar. Siempre es una ruin mentira. Por favor alguien envíeme evidencia de que en serio nieva en esta ciudad.
Y, lo siento, tengo que quejarme. En clase de [no diré cuál] pasé hora y media aterrada porque pensé que el profesor había definido un nuevo operador llamado "marpry" que se me fue apuntar y ahora iba a reprobar la tarea. Tomen un momento para adivinar qué es "marpry". Sigan pensando... sigan... sigan... Marpry es multiply. OMGWTFBBQ.
Ya no me interesan las donaciones porque aprendí a cocinar en canadiense JAJA pero gracias a las tres personas maravillosas que me han provisto de materia prima mexicana directamente de la gran Tenochtitlán, y a la cuarta maravillosa persona que me proveyó de materia prima mexicana comprada en Vancouver con un ofensivo sobreprecio. Toda esa materia prima es o será utilizada en exquisitos platillos que me harán sentir más cerca de casa.
- Nota del editor: ¿sabían que en Colombia se comen la cajeta a cucharadas en vez de ponérsela a algo más? ¿Y que le dicen arequipe? Pues ahora ya lo saben.
Hablando de la gran Tenochtitlán, una botella de miel auténtica de maple a quien me pueda decir con certeza (probabilidad que se aproxima a 1 a.s-P) su ascendencia étnica. ¿Alguien acaso sabe si tiene un poquito de maya, cora, yaqui, otomí, mixteco, o de navarro, leonés, barcelonés? No cuentan los que tienen papás o abuelos españoles pero sí valen los que tienen papás o abuelos autóctonos. El origen de mi pregunta es que yo recibí la misma pregunta después de ver Apocalypto (sí me gustó, es en serio) y de hablar sobre las narices y cabezotas de los mayas durante media hora. Después de googlear mis apellidos y las regiones de origen de mis papás por un ratillo, concluí que con probabilidad significativamente distinta de cero pero a.s-P menor a 1, debo tener cuando menos algo de azteca y/o de otomí y/o de maya y/o de huichol (esa con probabilidad que se aproxima a 0). Entonces... ¿alguien sabe? ¿alguien?
Y por cierto, no quiero iniciar un debate esotérico/filosófico/político/ético/tedioso pero ¿alguien alguna vez se ha puesto a pensar que todos los mestizos somos hijos de los vencedores y los vencidos? ¿Cómo podemos adoptar una postura ética hacia unos u otros si somos una combinación lineal de los dos? Cuando pienso en la conquista, hablo de lo que "nos hicieron", pero ¿quienes lo hicieron? ¡También nosotros! Y ya entrados en esto, alguien se ha puesto a pensar en todos esos que postean en blogs y en las paredes del metro y del centro histórico sus consignas encendidas sobre el gobierno y esos tiranos que tienen el poder y aplastan al pueblo? A lo que voy, alguien se ha puesto a pensar que lo que dicen/gritan/postean/rayan es lo mismo que decían/gritaban/rayaban/probablemente no posteaban (jaja) en los setentas? ¿Y en los tiempos de los cristeros? ¿Y en la revolución? ¿Y en la independencia? En ningún momento quiero emitir una opinión a favor o en contra, sino observar cómo estas personas dicen lo mismo que probablemente dijeron sus abuelos y sus tatarabuelos. Las consignas en México forman un fractal de consignas.
¿Y alguien ha pensado que las pintas en paredes y metros son una versión física de un blog?
Numerosos profetas han anunciado diversos signos del advenimiento del fin. Debo notificarles que ocurrió una de las señales del fin de nuestros tiempos: aprendí a cocinar. Por alguna razón que no puede ser descrita con bases racionales, aprendí a cocinar MUY bien. He recibido toda clase de halagos respecto de mi cocina, incluyendo un iraní acostumbrado a comer kashk e-bademjan (no, no quieren saber lo que eso es, créanme). Aquí es donde mi mamá se estira en su silla y dice que todo lo aprendí de ella jaja pero debo decir que los que me enseñaron los básicos para agarrar vuelo fueron Alejandra y Tyler (gracias por la paciencia, gracias gracias, especialmente cuando le vacié todo el paquete de sal a las enchiladas). El domingo pasado asistí a un potluck internacional (básicamente es una comida de "traje" donde cada quien trajo comida de su país, o al menos eso fingió), y recibí hartos muchos (sic.) halagos para mis chilaquiles y mi pollo en salsa de frijoles. Los chilaquiles, por supuesto, se me apelmazaron porque me rehusé a salir de mi casa sin haberlos terminado. Afortunadamente nadie sabía cómo se ven en la vida real, así que no hubo quejas. Y al final no hubiera sido una fiesta valeriesca si no hubiera comido como todos los puercos que alguna vez han poblado la tierra. Comí hasta que mi ombligo cambió de forma y consistencia. Comí hasta que olía a pastel de chocolate desde las uñas hasta las orejas. Y luego seguí comiendo. Delicioso.
Por cierto, he recibido en adopción forzosa una berenjena. Jamás en mi sano juicio compraría una berenjena por voluntad propia. Pero aparentemente no todos tienen el mismo sano juicio que mi mamá me inculcó (mamá, aquí es donde te vuelves a estirar en tu silla). Así que googleé algunas maneras de hacer la berenjena. Creo que todo saldrá bien con aceite de oliva, un poco de cebolla y jitomate y una novena a San Judas.
En fin, por si se lo preguntaban, los árboles pasaron de ser hermosos rojos (cfr. fotos de Facebook de Valeria) a árboles pelones. El paisaje de todas maneras sigue siendo bonito porque de vez en cuando hay unos que están todavía indecisos entre ponerse todos rojos y quedarse pelones o seguir siendo amarillos. Por otra parte, descubrí que los del pronóstico del clima juega todos los días a un divertido juego llamado "hagamos mensa a Valeria", y siempre anuncian que en [llene el espacio en blanco con el periodo de su preferencia] va a nevar. Siempre es una ruin mentira. Por favor alguien envíeme evidencia de que en serio nieva en esta ciudad.
Y, lo siento, tengo que quejarme. En clase de [no diré cuál] pasé hora y media aterrada porque pensé que el profesor había definido un nuevo operador llamado "marpry" que se me fue apuntar y ahora iba a reprobar la tarea. Tomen un momento para adivinar qué es "marpry". Sigan pensando... sigan... sigan... Marpry es multiply. OMGWTFBBQ.
Ya no me interesan las donaciones porque aprendí a cocinar en canadiense JAJA pero gracias a las tres personas maravillosas que me han provisto de materia prima mexicana directamente de la gran Tenochtitlán, y a la cuarta maravillosa persona que me proveyó de materia prima mexicana comprada en Vancouver con un ofensivo sobreprecio. Toda esa materia prima es o será utilizada en exquisitos platillos que me harán sentir más cerca de casa.
- Nota del editor: ¿sabían que en Colombia se comen la cajeta a cucharadas en vez de ponérsela a algo más? ¿Y que le dicen arequipe? Pues ahora ya lo saben.
Hablando de la gran Tenochtitlán, una botella de miel auténtica de maple a quien me pueda decir con certeza (probabilidad que se aproxima a 1 a.s-P) su ascendencia étnica. ¿Alguien acaso sabe si tiene un poquito de maya, cora, yaqui, otomí, mixteco, o de navarro, leonés, barcelonés? No cuentan los que tienen papás o abuelos españoles pero sí valen los que tienen papás o abuelos autóctonos. El origen de mi pregunta es que yo recibí la misma pregunta después de ver Apocalypto (sí me gustó, es en serio) y de hablar sobre las narices y cabezotas de los mayas durante media hora. Después de googlear mis apellidos y las regiones de origen de mis papás por un ratillo, concluí que con probabilidad significativamente distinta de cero pero a.s-P menor a 1, debo tener cuando menos algo de azteca y/o de otomí y/o de maya y/o de huichol (esa con probabilidad que se aproxima a 0). Entonces... ¿alguien sabe? ¿alguien?
Y por cierto, no quiero iniciar un debate esotérico/filosófico/político/ético/tedioso pero ¿alguien alguna vez se ha puesto a pensar que todos los mestizos somos hijos de los vencedores y los vencidos? ¿Cómo podemos adoptar una postura ética hacia unos u otros si somos una combinación lineal de los dos? Cuando pienso en la conquista, hablo de lo que "nos hicieron", pero ¿quienes lo hicieron? ¡También nosotros! Y ya entrados en esto, alguien se ha puesto a pensar en todos esos que postean en blogs y en las paredes del metro y del centro histórico sus consignas encendidas sobre el gobierno y esos tiranos que tienen el poder y aplastan al pueblo? A lo que voy, alguien se ha puesto a pensar que lo que dicen/gritan/postean/rayan es lo mismo que decían/gritaban/rayaban/probablemente no posteaban (jaja) en los setentas? ¿Y en los tiempos de los cristeros? ¿Y en la revolución? ¿Y en la independencia? En ningún momento quiero emitir una opinión a favor o en contra, sino observar cómo estas personas dicen lo mismo que probablemente dijeron sus abuelos y sus tatarabuelos. Las consignas en México forman un fractal de consignas.
¿Y alguien ha pensado que las pintas en paredes y metros son una versión física de un blog?
Thursday, September 24, 2009
Valeria antes del fin del mundo
Gracias a las personas hermosas que me han preguntado por qué no he escrito en mi blog. La razón es porque [mamá, deja de leer este párrafo y pásate al siguiente] me está cargando la ********. Voy a citar las sabias palabras de Coldplay en The Scientist diciendo que "nadie dijo que esto iba a ser fácil, y nadie dijo que iba a ser tan difícil" y las igualmente sabias palabras de Germán Toledo en estadística I cuando solicitó un frasco de vaselina en el primer examen parcial. Ahora entiendo por qué más de uno se mordía la lengua cuando decía que sabía bastantes matemáticas. No sólo no sé nada de matemáticas, sino que estoy en un estado de conocimiento negativo, mi cerebro efectivamente está haciendo implosión sobre sí mismo. Y por más que he leído y releído manuales de probabilidad para dummies, sigo estando convencida de que el significado de metric space, measure space, measurable space, Borel-measurable space y OMGWTFBBQ space son... from out of space. No hay más. Podrían estarme explicando la razón volumen-masa al interior de un hoyo negro en idioma bengalí y entendería exactamente lo mismo que en clase de econometría.
Algunos de ustedes saben ya que tuve un encuentro cercano del tercer tipo con el sistema de salud canadiense, donde el interés y cuidado de la atención de un médico es una función directa y creciente de qué tan buen seguro tiene uno. Mi seguro temporal en lo que me convierto en residente (aparentemente en noviembre) no es tan bueno, por lo que debí ir a dos citas médicas y perder 4 horas de mi hambrienta existencia para ser informada de que 1) no tienen ni idea de qué tengo, 2) no tienen mayor interés en averiguar qué tengo, 3) no tienen ganas de recetarme algo que me ayude a sentirme mejor en lo que alguien averigua qué tengo, y 4) no tienen prisa alguna en ayudarme a encontrar un especialista que pueda adivinar qué tengo. Por ello, la gran decisión de vida de esta semana para Valeria es: tomar cursos adicionales en las sagradas artes del ocultismo y la adivinación. Para como se ven las cosas, probablemente una bola de cristal o una sesión corta de cartas de tarot me será más útil que consultar a los médicos de la universidad. Oh Canada, oh Canada...
Pero bueno, no todo es malo. Descubrí que venden hamburguesas en mi campus por 3.25 dólares y saben muy buenas, y unas pizzas locas con betabel, papa y no recuerdo qué otro vegetal inimaginable en una pizza, así que la segunda decisión de vida de esta semana para Valeria es permitirme una o dos veces a la semana comer en estos lugares perdidos de Dios y del servicio tributario canadiense. Por cierto, aprovechando que tuve que lanzarme al centro a dejar mi muestra de análisis de laboratorio (sí, la tuve que llevar en persona, y no, no sé para qué me la mandaron si el análisis anterior tampoco les importó y no tienen interés en volver a recibirme), hice de una vez el mandado de esta semana, y el hallazgo intercultural Valeriesco de la semana es: que hay salsa Herdez en el super! Sí! y saben cuanto cuesta? Tomen unos momentos para adivinar... no, no cuesta 2 dólares... ni 3... ni 4... cuesta 4.45!! Cincuenta pesos una lata de salsa Herdez. Aquí es donde ustedes se toman un momento de tranquilidad para... bueno, reírse de mí. Aunque obvio no la compré.
Ohh y es mi obligación postear algo sobre el asesino del metro. QUE ESTÁ PASANDO EN ESA CIUDAD?!?! El estómago se me dobló y anudó cual moño cuando vi el video y reconocí la estación por la que pasé dos veces diarias, cinco días a la semana, durante tres años y medio! 1,820 veces! Gente que usa el metro verde el viernes, por favor platíqueme sus impresiones, les costó trabajo usarlo cuando salieron de la oficina? Estaba detenido? Reestablecieron pronto el servicio? Vieron algo? Se están muriendo del susto tanto como yo? Nadie tiene ganas de salir corriendo de ahí?
Todos envíen buena vibra a mi mamá, que ya se siente mejor, y a mí mándenme consomé knorr, acá cuesta como 8 dólares... y si encuentran la manera de enviar gas pimienta a este país, se los agradeceré MUCHO, porque cada pretendiente dañadito que me aparece es peor aún que el anterior. A este paso, estoy prediciendo que alrededor de la última semana de noviembre o primera de diciembre, el pretendiente nuevo de esa quincena será el monstruo del lago Ness. O tal vez el chupacabras, no hay que discriminar lo doméstico.
Algunos de ustedes saben ya que tuve un encuentro cercano del tercer tipo con el sistema de salud canadiense, donde el interés y cuidado de la atención de un médico es una función directa y creciente de qué tan buen seguro tiene uno. Mi seguro temporal en lo que me convierto en residente (aparentemente en noviembre) no es tan bueno, por lo que debí ir a dos citas médicas y perder 4 horas de mi hambrienta existencia para ser informada de que 1) no tienen ni idea de qué tengo, 2) no tienen mayor interés en averiguar qué tengo, 3) no tienen ganas de recetarme algo que me ayude a sentirme mejor en lo que alguien averigua qué tengo, y 4) no tienen prisa alguna en ayudarme a encontrar un especialista que pueda adivinar qué tengo. Por ello, la gran decisión de vida de esta semana para Valeria es: tomar cursos adicionales en las sagradas artes del ocultismo y la adivinación. Para como se ven las cosas, probablemente una bola de cristal o una sesión corta de cartas de tarot me será más útil que consultar a los médicos de la universidad. Oh Canada, oh Canada...
Pero bueno, no todo es malo. Descubrí que venden hamburguesas en mi campus por 3.25 dólares y saben muy buenas, y unas pizzas locas con betabel, papa y no recuerdo qué otro vegetal inimaginable en una pizza, así que la segunda decisión de vida de esta semana para Valeria es permitirme una o dos veces a la semana comer en estos lugares perdidos de Dios y del servicio tributario canadiense. Por cierto, aprovechando que tuve que lanzarme al centro a dejar mi muestra de análisis de laboratorio (sí, la tuve que llevar en persona, y no, no sé para qué me la mandaron si el análisis anterior tampoco les importó y no tienen interés en volver a recibirme), hice de una vez el mandado de esta semana, y el hallazgo intercultural Valeriesco de la semana es: que hay salsa Herdez en el super! Sí! y saben cuanto cuesta? Tomen unos momentos para adivinar... no, no cuesta 2 dólares... ni 3... ni 4... cuesta 4.45!! Cincuenta pesos una lata de salsa Herdez. Aquí es donde ustedes se toman un momento de tranquilidad para... bueno, reírse de mí. Aunque obvio no la compré.
Ohh y es mi obligación postear algo sobre el asesino del metro. QUE ESTÁ PASANDO EN ESA CIUDAD?!?! El estómago se me dobló y anudó cual moño cuando vi el video y reconocí la estación por la que pasé dos veces diarias, cinco días a la semana, durante tres años y medio! 1,820 veces! Gente que usa el metro verde el viernes, por favor platíqueme sus impresiones, les costó trabajo usarlo cuando salieron de la oficina? Estaba detenido? Reestablecieron pronto el servicio? Vieron algo? Se están muriendo del susto tanto como yo? Nadie tiene ganas de salir corriendo de ahí?
Todos envíen buena vibra a mi mamá, que ya se siente mejor, y a mí mándenme consomé knorr, acá cuesta como 8 dólares... y si encuentran la manera de enviar gas pimienta a este país, se los agradeceré MUCHO, porque cada pretendiente dañadito que me aparece es peor aún que el anterior. A este paso, estoy prediciendo que alrededor de la última semana de noviembre o primera de diciembre, el pretendiente nuevo de esa quincena será el monstruo del lago Ness. O tal vez el chupacabras, no hay que discriminar lo doméstico.
Friday, September 11, 2009
Brevísimo post sobre mi escuela
Vean por favor este video: http://www.youtube.com/watch?v=FDcvgSoL8cs y disfrútenlo tanto como yo. Ahí vivo y ahí estoy convirtiéndome en economista de a deveras.
Wednesday, September 9, 2009
So we begin descent, to where we've never been
Si alguno de ustedes reconoce esa canción de Smashing Pumpkins, entonces sabe bien qué es lo que sigue. En efecto, esto se va a poner interesante. Ya conocí a dos de los tres profesores que tendré este semestre y me queda muy claro que nos van a poner una muy buena patiza, de hecho, me atrevo a decir que van a limpiar las rocallosas con nuestros traseros. Emocionante!!!! Todos disfruten mi refrescante boost de autoestima, expectativa y emoción, porque este blog probablemente se va a volver un poco sombrío por ahí de octubre, cuando empiecen los exámenes y efectivamente inicien la restauración de las montañas rocallosas utilizando... bueno, nuestros traseros.
El día de hoy no envidié a ninguno de ustedes afortunados mexicanos que comen bien diario. Por cinco dólares me dieron un platazototote de arroz, como cinco o seis albóndigas en caldillo de jitomate, y ensalada césar. Hacía mucho que no comía así.
En fin, conocí a mi asesor para este año, el cual es una de las personas más amigables que he encontrado en este país, y me recomendó - nuevamente - la maravillosa práctica del LaYeRiNg! Para lo cual, pequeña Valeria ilusa se dirigió derechito a la tienda de la UBC a comprar una sudadera que dijera con gigantescas letras UBC, porque no importa que pase el 90% de mi semana metida en el campus, necesito reafirmación adicional de que soy de aquí. Pero, las dichosas sudaderas cuestan 60 dólares! 60 dólares! 720 pesos por una sudadera de calidad cuestionable que dice UBC! Pero nosotros los pobres somos imaginativos y ya estamos pensando en comprar una de 15 dólares y coserle un parche de 5 dólares de UBC. En este punto ya no sé si decir que me envidien o envidiarlos yo a ustedes.
Aquí es donde todos se ríen de mí, porque me vi en la penosa necesidad de comprar un morral. Sí, Valeria con un morral es como un teletubbie vestido de charro. Simplemente no ocurre. Pero ya estuve a punto de perder mi bolsa dos veces, y me aproximo peligrosamente a la tercera es la vencida. Y como el morral tiene cordón largo, nunca lo quito y de hecho olvido que lo traigo puesto... y entonces tengo divertidos episodios donde corro como loca de regreso al salón buscando mi bolsa... que no usé hoy... divertido!
El día de hoy es el 9 del 9 del 9 y estoy esperando que la banda en México (o sea ustedes) me reporte qué le ocurrió de especial el día de hoy. A mí me ocurrió algo sin precedentes, algo lleno de emociones positivas y expectativa, algo que hizo que mi corazón latiera con toda su fuerza, que la sangre me fluyera a la cara, que mis pupilas se dilataran y que nuevamente me diera un ataque de falta de respiración: EMITIERON MI PRIMER CHEQUE DE BECA. Valeria se declara marginalmente menos hambrienta. Enfatizo el "marginalmente": partieron mi manutención anual en tres partes iguales, de las cuales una debe servirme para 5 meses, otra para 4 y otra para 3. Entonces, si hacen un poco de álgebra, descubrirán que mi dinero para el resto de 2009 es 2/15 menor que lo que tendré el año próximo. O en pocas palabras, se siguen aceptando donaciones de jabón camay (odioooooo el jabón de aquí, se desmorona y no huele bonito!), sopa knorr, sudaderas lisas con gorro, y fruta que sepa a lo que es y no a una sumatoria de frutas similares.
Ha estado lloviendo todo el tiempo. TODO EL TIEMPO. Por supuesto, aquí el alcantarillado es, pues... normal jaja así que no se inunda nada, pero sí he tenido los zapatos llenos de lodo todo el tiempo, y descubrí que toda la ropa 'impermeable' que traje de México NO es impermeable. Lo voy a decir de nuevo. Mi ropa mexicana NO ES IMPERMEABLE. La mitad de mi clase de econometría transcurrió mientras me daban ocasionales espasmos por estarme congelando, y se me hizo chino el fleco cual rizo de Superman gracias a la lluvia.
Además de las amables donaciones se aceptan MAILS! Algunas personas (mención especial para Jonathan! Nadie es tan cool como tú!) me han escrito casi diario, pero algunos me tienen olvidada y creo que no es necesario describir las referencias a la canción de la muñeca fea que me vienen a la mente cuando abro mi correo y no hay mails nuevos. Escribaaaaan!
El día de hoy no envidié a ninguno de ustedes afortunados mexicanos que comen bien diario. Por cinco dólares me dieron un platazototote de arroz, como cinco o seis albóndigas en caldillo de jitomate, y ensalada césar. Hacía mucho que no comía así.
En fin, conocí a mi asesor para este año, el cual es una de las personas más amigables que he encontrado en este país, y me recomendó - nuevamente - la maravillosa práctica del LaYeRiNg! Para lo cual, pequeña Valeria ilusa se dirigió derechito a la tienda de la UBC a comprar una sudadera que dijera con gigantescas letras UBC, porque no importa que pase el 90% de mi semana metida en el campus, necesito reafirmación adicional de que soy de aquí. Pero, las dichosas sudaderas cuestan 60 dólares! 60 dólares! 720 pesos por una sudadera de calidad cuestionable que dice UBC! Pero nosotros los pobres somos imaginativos y ya estamos pensando en comprar una de 15 dólares y coserle un parche de 5 dólares de UBC. En este punto ya no sé si decir que me envidien o envidiarlos yo a ustedes.
Aquí es donde todos se ríen de mí, porque me vi en la penosa necesidad de comprar un morral. Sí, Valeria con un morral es como un teletubbie vestido de charro. Simplemente no ocurre. Pero ya estuve a punto de perder mi bolsa dos veces, y me aproximo peligrosamente a la tercera es la vencida. Y como el morral tiene cordón largo, nunca lo quito y de hecho olvido que lo traigo puesto... y entonces tengo divertidos episodios donde corro como loca de regreso al salón buscando mi bolsa... que no usé hoy... divertido!
El día de hoy es el 9 del 9 del 9 y estoy esperando que la banda en México (o sea ustedes) me reporte qué le ocurrió de especial el día de hoy. A mí me ocurrió algo sin precedentes, algo lleno de emociones positivas y expectativa, algo que hizo que mi corazón latiera con toda su fuerza, que la sangre me fluyera a la cara, que mis pupilas se dilataran y que nuevamente me diera un ataque de falta de respiración: EMITIERON MI PRIMER CHEQUE DE BECA. Valeria se declara marginalmente menos hambrienta. Enfatizo el "marginalmente": partieron mi manutención anual en tres partes iguales, de las cuales una debe servirme para 5 meses, otra para 4 y otra para 3. Entonces, si hacen un poco de álgebra, descubrirán que mi dinero para el resto de 2009 es 2/15 menor que lo que tendré el año próximo. O en pocas palabras, se siguen aceptando donaciones de jabón camay (odioooooo el jabón de aquí, se desmorona y no huele bonito!), sopa knorr, sudaderas lisas con gorro, y fruta que sepa a lo que es y no a una sumatoria de frutas similares.
Ha estado lloviendo todo el tiempo. TODO EL TIEMPO. Por supuesto, aquí el alcantarillado es, pues... normal jaja así que no se inunda nada, pero sí he tenido los zapatos llenos de lodo todo el tiempo, y descubrí que toda la ropa 'impermeable' que traje de México NO es impermeable. Lo voy a decir de nuevo. Mi ropa mexicana NO ES IMPERMEABLE. La mitad de mi clase de econometría transcurrió mientras me daban ocasionales espasmos por estarme congelando, y se me hizo chino el fleco cual rizo de Superman gracias a la lluvia.
Además de las amables donaciones se aceptan MAILS! Algunas personas (mención especial para Jonathan! Nadie es tan cool como tú!) me han escrito casi diario, pero algunos me tienen olvidada y creo que no es necesario describir las referencias a la canción de la muñeca fea que me vienen a la mente cuando abro mi correo y no hay mails nuevos. Escribaaaaan!
Monday, September 7, 2009
La inmensidad del océano

Si camino 10 minutos (y digo 10 porque mis piernas son pequeñitas y me cuesta trabajo caminar cuesta abajo), puedo llegar y contemplar este lugar:
ENVIDENMEEEEE jajajaja.
Bueno, hoy es labor day, lo cual es inglés para "hoy no puedes comer fuera". Pero, brillante como soy, puse mal mi refrigerador una vez más y ayer debí tirar el pollo que planeaba comerme hoy. Así que debí ir a comprar comida y lo único abierto fue un lugar de pizza donde comí "chicken barbecue pizza" que consiste básicamente en una pizza con un alambre de pollo encima y bañada en salsa barbecue. Lo sorprendente es que esa pizza era la más amigable a la vista de entre las otras opciones, incluyendo una vegetariana que tenía coliflor o_O y una "mexican meat" que se veía como una pizza con chili con carne y frijoles cuestionables.
Otra foto para que me envidien aún más:
Eso es lo que puedo ver mientras estudio! Yeah!En fin, el día de ayer fue día de socializar con la banda, así que me lancé a un desayuno en la isla Granville, donde mi insaciable apetito se vio superado por mi incontenible terror cuando vi los precios. Un taco (o sea, una tostada doblada a la mitad con frijoles, pollo y queso radioactivo amarillo) costaba 5 dólares más impuesto. Una ensaladita costaba 6 dólares más impuesto. Un bagel con jamón y lechuga costaba 4 dólares. Así que me rehusé a empezar a quedarme pobre por desayunar como gente bien, y me compré un pan de zarzamora por 2.50 dólares y el peor chocolate caliente que he probado en mi vida, por otros 2.50 dólares. Sesenta pesos por un pan y chocolate. Aquí es donde todos dejan de envidiarme y se burlan de mi dificultad para poder comer aceptablemente. Se aceptan envíos express de enchiladas de Sanborns.
Pero bueno, con todo y los precios el día estuvo divertido, salvo por 1) la bandada de palomas que volaron encima de nuestras cabezas (a un tipo lo golpearon en su cabeza), y 2) mi descubrimiento de que los pájaros se comen a otros pájaros. No es broma, vi una gaviota gigantesca desayunarse un cuervo mediano, ante mi horror y el de mis compañeros. Y nos vimos atrapados en ese morbo humano donde uno no puede continuar viendo la carnicería del pobre pájaro pero no puede dejar de verlo tampoco. Ah, y la gaviota se tardó como media hora en comérselo, así que tuvimos numerosas oportunidades de verlo y decir en coro de acentos internacionales "Oh my gowwd°!"
Ya conocí a la gente de mi programa, todos se ven cool, todos son amables, y más que importante, todos se vieron en la imposibilidad de entregar la tercera tarea de matemáticas que nos mandaron durante el verano. Así me gusta! Distribución uniforme en la ñoñez para entregar tareas! Y, en un hallazgo que muchos de ustedes encontrarán difícil de creer, conocí una chica que habla más (MUCHO más) que yo! Es italiana, lo cual probablemente explica todo. A diferencia del resto de nosotros estudiantes doctorales un poco inútiles aún, ella sabe cocinar (wooow) y preparó para nosotros una de las mejores tartas de frutas que he probado en mi vida. Me encuentro francamente complacida. Lo malo es que no tengo nada que intercambiarle por comida buena - ella ya tiene agua limpia como yo! Jajaja.
Ayer volví a tener la edificante experiencia de perderme en Vancouver y llegar al punto incorrecto para tomar el transporte público, y nuevamente me sorprendí de que gente aterradora se acercara a mí y me ofreciera su ayuda. Sin embargo, creo que empiezo (muy ligeramente) a extrañar la facilidad con la que uno puede subirse a un camión en México. Sólo es cosa de verlo venir, estirar el brazo y atacar a los de dentro para poder subirse (en esto Leane tiene toda la razón, aún en la parte del peligro de ser atropellado jaja).
Y recibí algunas explicaciones de cómo funcionar canadian-style aquí. Aparentemente no hay estigma alguno hacia llamar gringos a los gringos. Eso me agrada, porque siento un ligero deseo de vomitar cada que digo "american" para referirme a gente que viene de únicamente un pedazo del continente. También debo introducirme en una práctica que varios canadienses me han explicado, llamada layering, y que en corto consiste en empalmarse toda la ropa que uno pueda, salir, y conforme haga menos frío irse quitando capas cual cebolla.
Por cierto, alguien podría avisarme si está funcionando bien la red de Telcel? Hoy recibí como cinco o seis veces el mismo mensaje de mi novio (y siempre salía enviado a la misma hora), y estoy empezando a ver el mismo patrón con un mensaje que envió mi mamá. Algo chafeó por las lluvias o qué?
Se aceptan donaciones de cualquier cosa comestible, me estoy muriendo de hambre y estoy de mal humor por el frío, aparentemente cuando fui configurada recibí por error los huesos de una viejita de 80 años, porque me duelen cuando hace frío.
Saturday, September 5, 2009
La mejor ciudad para vivir
Aparentemente es cierto. Al menos he encontrado elementos que apoyan la hipótesis. El día de ayer intenté regresar desde Downtown a mi dormitorio en UBC, y estaba a las 11 de la noche en una parada de camión. Hacia mí se dirigieron unos borrachos no muy bonitos... y pensé que era el fin... y llegaron hasta mí para decirme... que estaba en una parada que no funciona a esa hora, pero que podía usar la de la siguiente cuadra para el camión 17. OMGWTFBBQ!! En la Ciudad de México ya me hubieran asaltado tres veces, mientras que acá fueron amables!
Y además, esta ciudad diseñó un mecanismo para advertir a los conductores de los potenciales cafres en proceso de aprendizaje. Toda persona que apenas esté aprendiendo a conducir un auto debe tener una enorme letra L (de learner... o de loser?) en un cuadro rojo pegada en la parte trasera del auto. Y si ya evolucionó a persona que empieza a manejar normal en la ciudad, debe pegar una calcomanía verde con una N (de n00b! no, ya sé, de novice). ¿Qué tal si extendemos el sistema de letritas de colores a las personas? Una enorme L roja para todos aquellos cuya fluidez (o falta de) en el idioma inglés cause que me brinque un ojo cuando intente inscribirme en el programa de ahorro de Save On Food.
Pero por si me había emocionado mucho de vivir en La MeJoR CiUdAd PaRa ViViR, hoy tuve la enriquecedora oportunidad de sentirme marginalmente menos afortunada que anoche, mientras esperé por media hora un camión, en la lluvia, con mis bolsas del súper inundándose. Vancouver no es realmente Vancouver hasta que uno llega a casa con lechuga fresca de agua de lluvia, y todos los cupones de ahorro para latas de sopa llegan convertidos, efectivamente, en sopa.
El problema de la tardanza en el camión es una desgracia, porque tendré que cambiar mi día de hacer el súper. La desgracia radica en que, a la hora a la que fui hoy, dan muestras gratis de comida a todo lo largo de la tienda. O en términos llanos, nuevamente desayuné gratis (envídienme!). La única falla es que no dieron muestras gratis de leche o café. Ni siquiera un poco de coca-cola. Y por cierto, los jitomates bola cuestan 98 centavos de dólar la libra (envídienme más). Debo decir que a estas alturas las ironías ya no me causan sorpresa, pero es digno de mencionarse que en México, cuna del jitomate, cueste más caro comprar jitomates que en un país donde probablemente los jitomates se congelen en el instante mismo en que salen de la tierra (los jitomates salen de la tierra? nota mental: buscar "jitomate" en wikipedia).
Sigo aceptando donaciones de chocolate abuelita, porque ya llegaron las condenadas lluvias y según me anuncian los amables nativos del lugar, se van a poner ochocientas veces peor. Cuando menos se van a poner más frías. También se aceptan sudaderas con gorrito. En México nunca les encontré mayor utilidad que ocultar mi cabeza de depredadores de pequeñas nerds, pero me están haciendo gran, gran falta en esta ciudad mojada.
Y además, esta ciudad diseñó un mecanismo para advertir a los conductores de los potenciales cafres en proceso de aprendizaje. Toda persona que apenas esté aprendiendo a conducir un auto debe tener una enorme letra L (de learner... o de loser?) en un cuadro rojo pegada en la parte trasera del auto. Y si ya evolucionó a persona que empieza a manejar normal en la ciudad, debe pegar una calcomanía verde con una N (de n00b! no, ya sé, de novice). ¿Qué tal si extendemos el sistema de letritas de colores a las personas? Una enorme L roja para todos aquellos cuya fluidez (o falta de) en el idioma inglés cause que me brinque un ojo cuando intente inscribirme en el programa de ahorro de Save On Food.
Pero por si me había emocionado mucho de vivir en La MeJoR CiUdAd PaRa ViViR, hoy tuve la enriquecedora oportunidad de sentirme marginalmente menos afortunada que anoche, mientras esperé por media hora un camión, en la lluvia, con mis bolsas del súper inundándose. Vancouver no es realmente Vancouver hasta que uno llega a casa con lechuga fresca de agua de lluvia, y todos los cupones de ahorro para latas de sopa llegan convertidos, efectivamente, en sopa.
El problema de la tardanza en el camión es una desgracia, porque tendré que cambiar mi día de hacer el súper. La desgracia radica en que, a la hora a la que fui hoy, dan muestras gratis de comida a todo lo largo de la tienda. O en términos llanos, nuevamente desayuné gratis (envídienme!). La única falla es que no dieron muestras gratis de leche o café. Ni siquiera un poco de coca-cola. Y por cierto, los jitomates bola cuestan 98 centavos de dólar la libra (envídienme más). Debo decir que a estas alturas las ironías ya no me causan sorpresa, pero es digno de mencionarse que en México, cuna del jitomate, cueste más caro comprar jitomates que en un país donde probablemente los jitomates se congelen en el instante mismo en que salen de la tierra (los jitomates salen de la tierra? nota mental: buscar "jitomate" en wikipedia).
Sigo aceptando donaciones de chocolate abuelita, porque ya llegaron las condenadas lluvias y según me anuncian los amables nativos del lugar, se van a poner ochocientas veces peor. Cuando menos se van a poner más frías. También se aceptan sudaderas con gorrito. En México nunca les encontré mayor utilidad que ocultar mi cabeza de depredadores de pequeñas nerds, pero me están haciendo gran, gran falta en esta ciudad mojada.
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